Entrevistas a jóvenes educadores: Juan Monroy

“Lo que más me llena es trabajar con los alumnos

de tú a tú”

Juan Monroy

Juan Monroy
Juan Monroy, profesor de Computación en la UDC (Universidade da Coruña)

Trabajo como Profesor Contratado Interino de Sustitución en el Departamento de Computación de la Facultad de Informática de la Universidade da Coruña. También doy clase en la Escuela Politécnica Superior en el Campus de Esteiro, en Ferrol. Mi labor de investigación, realizada en el seno del Grupo Integrado de Ingeniería (GII), se centra, ahora mismo, en el modelado de usuarios y comportamientos, sobre lo que versa mi tesis doctoral.

 ¿Qué te movió a dedicarte a esto? 

A raíz del desarrollo de mi proyecto de fin de carrera en Ingeniería Informática, realizado en el GII, en 2005 se me ofreció un puesto de trabajo asociado a proyectos de I+D, y dos años después logré la plaza de docente que ocupo a día de hoy .  Actualmente, en proceso de finalización de mi tesis, tengo la esperanza de promocionar como docente.

La motivación de trabajar como Ingeniero Informático era evidente, lo que me llegó un poco más de sorpresa fue la plaza de profesor, pues nunca pensé en dedicarme a esto. Pero me alegro de haberlo hecho, pues he descubierto muchas facetas de mí y de la gente en general y aprendo día tras día. Ser profesor implica no dejar de aprender nunca.

¿Cuál ha sido tu experiencia más gratificante en tu vida profesional? 

Precisamente la de ser profesor. Previamente estuve dirigiendo y asesorando proyectos de fin de carrera de alumnos de Ingeniería Informática. Fue realmente gratificante ayudar a sacar adelante estos trabajos y hacer en el camino verdaderos amigos.

En la actualidad, lo que más me llena es trabajar con los alumnos de tú a tú. Cuando hablas para una clase de 60 alumnos es todo frío y distante (o al menos es muy difícil para mí lograr que sea de otra manera con mi corta experiencia). Pero cuando las clases son de menos alumnos, de una decena tal vez, puedes llegar más a ellos. Tal vez por eso, aunque sea duro y consuma mucho tiempo, sigo dirigiendo proyectos de fin de carrera: solos tú y el alumno.

¿Qué es la educación para ti? 

Hablando desde la perspectiva universitaria y especialmente centrada en mi carrera, la educación es enseñar a aprender; o aprender a aprender, desde el punto de vista del alumno. Cuando terminé la carrera siempre dije: “No he aprendido nada excepto a resolver problemas”. Si te paras a pensarlo, es muchísimo. Con independencia ahora de la carrera, el ámbito o la edad, la educación debe ser, o creo que es, lograr que las personas sean capaces de desenvolverse basándose en una característica fundamental: la autonomía. Por supuesto, desde el respeto y fomentando un trato agradable y buenos modales.

Utilizando la metáfora que mi profesor de guitarra emplea a veces, la educación tiene que ser como esculpir. Primero tienes un gran bloque de piedra al que das forma aproximada con una gran maza (aprender a leer, a escribir, matemáticas básicas). Después tomas un martillo más pequeño y vas matizando (habilidades básicas, gestión de emociones, etc.). Se sigue con los cinceles, cada vez más pequeños, cada vez matizando y afinando más (productividad personal, relaciones sociales, ciencias avanzadas, establecimiento de objetivos vitales, etc.). Creo que con esto se entiende la metáfora…

Aunque es una pregunta complicada, no quiero enrollarme más, pero faltan muchas cosas: conciencia ecológica, solidaridad, optimismo, etc. Demasiados planos y dimensiones que abarcar, haría falta una tesis.

¿Qué opinas del sistema educativo convencional? Si pudieras, ¿qué cambiarías?

No querría entrar mucho en este debate, es muy complicado y hay mucha política de por medio. Lo que aprecio desde mi posición es una bajada brutal del nivel en los estudiantes que llegan a primer curso de una ingeniería, sin saber qué quieren, por qué están allí y sin los conocimientos básicos necesarios para afrontar los retos que plantea una carrera técnica.

En la educación infantil existe demasiada permisividad, los niños aprueban sin esfuerzo tras un rendimiento espantoso, y se refuerza positivamente esta conducta. Es un sinsentido.

Básicamente atacaría en dos frentes: subir el nivel y la exigencia (los conocimientos son muy importantes) y la gestión de la vida y las emociones, porque no todo son conocimientos técnicos (creo que en esto estamos todavía muy verdes, aunque ya se vean iniciativas interesantes).

Últimamente, se habla mucho sobre la conveniencia o no de mandar deberes a los niños, ¿qué opinas?

Por sí misma, la teoría no es capaz de hacer interiorizar conceptos a casi nadie, ni abarca todo lo que pueda suceder. Casi nada en la vida se aprende sin práctica, y todos los grandes descubrimientos vienen de la práctica. Aunque se necesita la teoría para saber qué hacer, sin prueba y error no hay nada. ¿A dónde iba a llegar Cristóbal Colón?

El tiempo de clase para cada asignatura en los colegios es limitado: cincuenta minutos que entre preparar, recoger, mandar callar, explicar, preguntar y lograr que los niños hagan unas pocas sumas no llega para absolutamente nada. En mi opinión sí son necesarios los deberes, para que los niños tengan la oportunidad de enfrentarse con la práctica, para que puedan aprender aquello que sólo da la práctica. Y si te paras a pensarlo, es la manera más natural , no aprendemos a caminar o a hablar con teoría, es todo pura práctica. Por supuesto, los deberes han de estar bien calibrados, no puedes tener a un niño de nueve años haciendo deberes durante cuatro horas después de haber estado seis o siete en el colegio.

Hoy en día muchos padres se sienten perdidos acerca de su papel en la educación de sus hijos, ¿qué les aconsejarías?

Que ellos también tienen que hacer sus deberes. Es exactamente lo mismo que en el caso de los niños. Habría que incluir el cómo ser padres en la educación, para ir sabiendo hacerlo desde niños. Hay que informarse y buscarse la vida; existen multitud de expertos y libros con métodos que hablan del tema, es cuestión de conocer qué y cómo se puede hacer, conocer bien a tus hijos, dialogar con ellos… Posiblemente sea una de las cosas más difíciles que nos plantea la vida y también hay que ir aprendiéndolo con la práctica. Es necesario saber dejar el orgullo a un lado y entender que no tenemos la verdad absoluta, dejarse aconsejar y leer mucho.

Recomiéndanos algún libro y/o película de temática educativa:

Os recomiendo las lecturas y documentales sobre el experimento social “Una clase dividida”, llevado a cabo por Jane Elliot y que trata sobre la intolerancia. El experimento fue primero hecho con niños de una clase y después trasladado a una empresa con adultos. Muy interesante y mucho donde aprender. Os dejo un link de referencia.

UNA CLASE DIVIDIDA

 

Otras entradas de esta serie:

-Presentación

-Entrevista a Belén Pin

-Entrevista a Saleta Alonso

-Entrevista a Chus Álvarez

-Entrevista a Carla López

-Entrevista a Sabina Díaz

Un comentario en “Entrevistas a jóvenes educadores: Juan Monroy

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